La maniobra desestabilizadora se da a dos semanas del fallecimiento de Ignacio Olagaray. La oposición busca desplazar a Cristina Vallejo, pese a que la sucesión fue avalada por la Constitución y por los propios legisladores que responden al ex gobernador y ex intendente.
A poco más de dos semanas de la muerte del intendente Ignacio “Nacho” Olagaray, en Potrero de los Funes la oposición del PJ albertista busca provocar conflicto político institucional. Desde el oficialismo interpretan como una maniobra desestabilizadora impulsada para forzar un cambio de poder en el municipio.
Concejales alineados con Compromiso Federal y Potrero Activo —espacios que responden al PJ y al ex intendente Daniel Orlando, hoy con control del Concejo Deliberante— avanzaron con una iniciativa para exigir que la intendenta Cristina Vallejo convoque a elecciones.
El planteo se da en un contexto donde el Frente Ahora San Luis había ganado las elecciones y donde la sucesión institucional ya fue aplicada tras el fallecimiento de Olagaray el pasado 5 de mayo.
La propuesta fue promovida por Soledad Ríos, de Compromiso Federal, junto a Navila Bustos Zúcaro y Marcelo De La Reta, del espacio Potrero Activo —ambos sectores con referencia en el PJ— y establece que Vallejo convoque a elecciones en un plazo no mayor a 60 días, con una exigencia adicional de fijar la fecha en apenas cinco días.
El planteo se produce luego de que, el pasado 5 de mayo, Olagaray falleciera tras atravesar una enfermedad, lo que generó la vacancia definitiva del cargo de intendente. Frente a esa situación, y tal como lo establece el artículo 262 de la Constitución Provincial, la entonces presidenta del Concejo Deliberante, Cristina Vallejo, asumió al frente del Ejecutivo municipal.
La norma es clara: ante la vacancia del intendente, el presidente del Concejo debe ejercer sus funciones hasta que se elija a su reemplazante. Ese mecanismo fue el que se aplicó en Potrero y el que permitió garantizar la continuidad institucional del municipio.
De hecho, esa interpretación no solo fue adoptada, sino también avalada formalmente por el propio Concejo Deliberante en la sesión extraordinaria N°9 del 8 de mayo, cuyo acta fue firmada por la totalidad de los ediles.
En ese documento se deja constancia del fallecimiento de Olagaray y de la “vacancia definitiva del cargo de intendente”, y se establece que, en cumplimiento del artículo 262, correspondía la asunción de Vallejo. Acto seguido, se le tomó juramento, quedando “formalmente en posesión del cargo de intendenta municipal de Potrero de los Funes”.
Sin embargo, a poco más de 10 días de haber convalidado ese procedimiento, los mismos sectores del Concejo impulsaron una nueva iniciativa en la que buscan reinterpretar la situación institucional.
Durante una breve sesión, los ediles promovieron una “acta aclaratoria y rectificatoria”, en la que introducen la figura de “intendenta interina y provisoria” y avanzan con el planteo de convocar a elecciones en el corto plazo.
Desde esos sectores sostuvieron que la medida apunta a “defender la institucionalidad y la democracia”. No obstante, la iniciativa encontró resistencia dentro del propio cuerpo.
La concejal Micaela Díaz, de Ahora San Luis, fue la única que no acompañó la propuesta y solicitó su pase a comisión. “Creo que el pueblo ya eligió quién quería que estuviese al frente del Ejecutivo. Si bien hay tiempos que exige la Constitución, no hay un límite de cinco días para el llamado”, planteó.
Si bien la sucesión ya había sido aplicada y respaldada conforme a la Constitución Provincial, ahora el PJ busca tomar el poder político de manera abrupta, ilegítima y por fuera de las leyes.

