La Municipalidad compactó más de 500 vehículos y caños de escape que estaban secuestrados hace años

Redaccion
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La mayoría de las motos había sido retenida por maniobras peligrosas y picadas ilegales, mientras que los autos fueron incautados en operativos de alcoholemia, entre otros. La medida se realizó por segundo año consecutivo.

La Municipalidad de Villa Mercedes realizó una nueva compactación de motos y autos que permanecían secuestradas desde hace años, y que nunca fueron retirados por sus propietarios. También había caños de escape. Luego de cumplirse con todas las instancias administrativas y judiciales, las unidades se retiraron definitivamente de circulación y se destruyeron.

El procedimiento, que se concretó este martes y que contó con la presencia del intendente Maximiliano Frontera, alcanzó a 381 motos, 40 autos y 80 caños de escape adulterados. Los rodados menores llevaban entre dos y cinco años secuestrados, mientras que algunos de los autos permanecían en los depósitos municipales desde hacía una década.

La mayoría de los rodados menores corresponden a casos de maniobras peligrosas y picadas ilegales, mientras que los coches fueron retenidos principalmente por alcoholemia.

Antes de llegar a esta instancia se realizaron notificaciones, se publicaron edictos y se consultó a la Justicia para comprobar que no existiera un pedido de captura, un reclamo pendiente o una causa relacionada con alguno de los rodados, señalaron las autoeidades.

El intendente Maximiliano Frontera supervisó el procedimiento de compactación.

Frontera puso el foco en el trabajo que se viene realizando la Municipalidad en materia de seguridad vial y recordó cómo era la situación cuando asumió en 2019. “En ese momento existía ‘La Manada’, más de 200 motos que andaban por todos lados, no cumplían con las medidas de seguridad vial, no usaban casco, usaban escape libre y todo eso lo fuimos eliminando”, transmitió.

Dijo que los controles y las acciones de prevención se realizan junto con el Gobierno provincial, a través de la Policía de la Provincia, y consideró que hubo un cambio en las conductas de quienes circulan en la ciudad. En ese sentido, mencionó que actualmente “cada 10 motos, 8 o 9 usan el casco”.

El procedimiento de compactación se realizó este martes por la mañana.

Mencionó además que disminuyeron los accidentes y planteó que el objetivo central es evitar que las infracciones terminen en consecuencias más graves.

“Para nosotros lo más importante es la vida”, afirmó. Y explicó que cada siniestro vial implica un importante despliegue de recursos policiales y sanitarios, además de las consecuencias que puede sufrir la persona involucrada.

El procedimiento de compactación se realizó este martes por la mañana. (Foto: Nahuel Sanchez)

El intendente tuvo en cuenta que a partir la compactación, el material no puede regresar a la circulación ni ser comercializado como autopartes. Remarcó que son unidades sin documentación respaldatoria y advirtió que la venta de sus piezas podría alimentar un mercado ilegal de repuestos y generar una competencia desleal con los comercios que trabajan de manera formal.

Agregó que el procedimiento tampoco representa un gasto para el municipio, ya que fue concretado por la empresa DECA S.R.L que se queda con el material como forma de pago.

Las unidades fueron reducidas a bloques de aproximadamente un metro por un metro y luego el acero vuelve al circuito de producción.

Frontera insistió en la necesidad de respetar las normas de tránsito y sostuvo que “no puede haber un policía al lado de cada persona para controlar su comportamiento”, pidió que tengan “la misma conducta que tienen cuando van a cualquier otro lugar de la provincia”.

Repasó las normas básicas que deben cumplir los conductores: documentación, seguro y patente en el caso de las motos, además del casco; cinturón de seguridad y respeto de las velocidades y los semáforos para quienes manejan autos.

El procedimiento de compactación se realizó este martes por la mañana. (Foto: Nahuel Sanchez)

Por su parte, el secretario de Gobierno, Germán Sepúlveda, precisó que todavía permanecen alrededor de 300 motos en uno de los depósitos municipales. Se trata principalmente de unidades de 2023 y 2024, mientras que las secuestradas durante 2025 todavía deben cumplir los plazos correspondientes.

Cada moto es identificada desde su ingreso: se registra con fotografías, se arma un expediente y se deja asentada su ubicación. De esta manera, si el propietario cumple con los requisitos para retirarla, puede ser localizada dentro del depósito.

Según el funcionario, años atrás había motos apiladas varios metros y que la acumulación generaba riesgos de incendio por los líquidos, filtraciones y hasta intentos de robo de repuestos.

Añadió que los autos generan una situación diferente porque, debido a su valor, suelen ser retirados con mayor rapidez por sus dueños. Por eso, los que llegan a la compactación son aquellos que llevan muchos años sin ser reclamados.

Dijo que el objetivo es “mantener los depósitos ordenados y evitar que vuelvan a acumularse durante años unidades que ya cumplieron con todo el proceso necesario para ser retiradas definitivamente de circulación”.

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