Tres hombres y una mujer fueron arrestados este jueves por orden judicial en el marco de la investigación. En las próximas 24 horas serán imputados.
La investigación por la muerte de Fernando Gil tuvo este jueves un giro clave. Cuatro personas fueron detenidas durante una serie de allanamientos realizados en distintos puntos de la ciudad de San Luis, en el marco de la causa que busca esclarecer qué ocurrió con el joven de 24 años que apareció muerto el 6 de abril en una zona próxima al Río San Luis.
La información fue confirmada oficialmente por la fiscal adjunta de la Fiscalía de Instrucción N° 4, Antonella Romagnoli, quien informó que los detenidos son tres hombres y una mujer y que en las próximas 24 horas se les formularán cargos ante el Juzgado de Garantía N° 2.
“Los allanamientos se realizaron durante la madrugada en el lugar donde fue hallado el cuerpo de Fernando. Actualmente, los detenidos están siendo trasladados a distintas comisarías”, sostuvo la fiscal.
Uno de los procedimientos se desarrolló en la cantera ubicada en la zona sur de la ciudad, el sitio donde fue encontrado el cadáver del joven tras permanecer desaparecido durante cuatro días.
El Chorrillero pudo saber que los detenidos son el sereno del lugar, dos de sus hijos y su nuera.
Según la reconstrucción preliminar de los hechos, Gil fue visto por última vez la noche del 2 de abril, mientras compartía un encuentro para ver un partido de fútbol junto a otras personas. Desde entonces, su familia perdió todo contacto con él y comenzó una intensa búsqueda para dar con su paradero.
El hallazgo del cuerpo se produjo el 6 de abril, a unos 400 metros del acceso al Servicio Penitenciario Provincial, en un sector cercano al Río San Luis.
La investigación tomó mayor dimensión tras conocerse los resultados de la autopsia. El informe forense determinó que el joven presentaba múltiples lesiones en distintas partes del cuerpo, entre ellas hematomas en el rostro, los labios y las rodillas. Además, estableció que llevaba entre 72 y 96 horas fallecido al momento de la realización de la necropsia.
Fernando Gil.
A partir de esos resultados, la fiscalía profundizó las medidas investigativas mediante el secuestro de teléfonos celulares, el análisis de cámaras de seguridad y distintas pericias tecnológicas orientadas a reconstruir los últimos movimientos de Gil y esclarecer qué ocurrió en las horas previas a su muerte.
La familia sostiene desde el inicio que se trató de un homicidio y durante las últimas semanas encabezó marchas y reclamos públicos para exigir avances en la causa.
Con las detenciones concretadas este jueves, la investigación ingresó en una nueva etapa y ahora la atención estará puesta en la audiencia de formulación de cargos, donde la fiscalía expondrá la hipótesis del caso y el grado de participación que habría tenido cada uno de los acusados.

