Al calor del fuego del legado normalista, se realizó la 110° Procesión Cívica

Redaccion
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138 alumnos de la promoción «Tiffarios» encabezaron la tradicional vigilia patriótica de la Escuela Normal Mixta Juan Pascual Pringles bajo el lema “Unidos por el fuego de Mayo, la memoria por nuestra historia continúa”. El gobernador Claudio Poggi asistió a la centenaria convocatoria.

“Debemos reconocer nuestro pasado para dejar un legado”. La frase, repetida en distintos momentos de la noche, sintetizó el espíritu que envolvió este domingo a la 110° edición de la Procesión Cívica de la Escuela Normal Juan Pascual Pringles, una de las tradiciones emblemáticas de San Luis y que volvió a reunir a cientos de estudiantes, egresados, familias y autoridades alrededor del fuego simbólico de Mayo.

La edición 2026 tuvo además un marco especial: la histórica institución preuniversitaria celebró sus 150 años de vida y lo hizo con una nueva generación de estudiantes encargada de sostener una ceremonia que, desde hace más de un siglo, recorre las calles de la capital puntana en vísperas del 25 de Mayo.

La promoción “Tiffarios”, integrada por 138 alumnos de sexto año, fue la encargada de organizar la vigilia bajo el lema “Unidos por el fuego de Mayo, la memoria por nuestra historia continúa”, una consigna que atravesó cada discurso, cada parada y cada antorcha encendida durante el recorrido.

La actividad comenzó en la escuela con la recepción de las autoridades, la firma del Libro de Oro y presentaciones folclóricas previas al desfile. Con la presencia del gobernador, Claudio Poggi; el vicegobernador Ricardo Endeiza; el intendente, Gaston Hissa; el rector de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), Raúl Gil y el rector de la institución, Néstor Castro se desarrolló la centenaria convocatoria. También asistieron autoridades provinciales, municipales, legisladores, concejales, veteranos de Malvinas y representantes de instituciones civiles y religiosas.

La 110° Procesión Cívica. (Foto: ANSL).

El punto central fue en la esquina de Mitre y Pedernera. El puntapié fue el arrío de la bandera y la entrega de una corona floral al busto de Manuel Belgrano.

La banda de la Policía provincial acompañó el inicio del acto, mientras que estudiantes de otras escuelas y promociones históricas de la “Mixta” también participaron del desfile. Hubo un reconocimiento especial para la promoción del 1976, que fue recordada como la última camada en egresar como maestros normales.

Con cerca de 900 “antorchas” iluminando la noche puntana, la procesión avanzó por distintos puntos emblemáticos de la ciudad. Primero marcharon egresados al frente de la carroza simbólica y detrás las autoridades, estudiantes y familias.

La carroza recreó escenas históricas y símbolos vinculados a la patria y la memoria: el Cabildo, cadenas rotas, libros, plumas, la bandera argentina, referencias a Malvinas, el pañuelo de las Abuelas de Plaza de Mayo y representaciones de promociones anteriores. Una de ellas evocó la lucha por la libertad y el sentimiento patriótico con estética de época.

Durante la apertura, los estudiantes remarcaron que la procesión “ya no pertenece solo a la escuela, sino al alma cultural de San Luis”. En uno de los discursos centrales sostuvieron que el lema elegido busca expresar “un puente entre el pasado, el presente y el futuro”.

La 110° Procesión Cívica. (Foto: ANSL).

“El fuego de Mayo no se apaga. Sigue encendido cuando defendemos nuestros valores, cuando levantamos la voz y cuando creemos que todavía es posible construir un futuro mejor”, expresó la alumna Agustina Lucero, integrante de la promoción organizadora.

Los jóvenes también hicieron una fuerte reivindicación de la memoria histórica y la educación pública. “Vivimos en tiempos donde el olvido muchas veces ocupa el lugar de la memoria. Por eso esta noche queremos detenernos y recordar que la libertad y la democracia fueron construidas con valentía, sacrificio y amor por nuestro país”, señalaron.

En otro tramo del mensaje, afirmaron que “la procesión cívica no es simplemente una tradición centenaria, sino una auténtica manifestación de identidad y un pacto de fidelidad por la esencia del ser normalista”.

El rector de la escuela, Néstor Castro, vinculó la celebración con el aniversario de la institución y defendió el valor del pensamiento crítico y la pluralidad. “La patria necesitaba aulas para que la independencia no quedara incompleta”, sostuvo.

“La Mixta cumple 150 años, pero no es solamente una fecha que conmemoramos. Es la continuidad de una revolución que entendió que sin educación no hay libertad verdadera”, afirmó.

Castro también habló sobre el contexto social actual y el rol de los jóvenes: “Nuestros estudiantes atraviesan tiempos difíciles, de precariedad e incertidumbre, pero aun así siguen levantando la voz como lo hacen hoy. Tenemos que ser refugio y sostén junto a las familias”.

La 110° Procesión Cívica. (Foto: ANSL).

El rector de la UNSL, Raúl Gil, definió a la procesión como “una de las expresiones más emblemáticas de la identidad puntana” y un “ritual colectivo de pertenencia que trasciende generaciones”.

En su discurso hizo referencia al contexto universitario y al debate sobre el financiamiento educativo. “No podemos permanecer indiferentes ante el ataque a la educación pública, a la ciencia y a la cultura”, señaló.

También recordó que este 2026 se cumplen 50 años del golpe de Estado de 1976 y afirmó que “la memoria no es un ejercicio pasivo”.

Otra de las paradas centrales se realizó en la esquina de Junín y San Martín, donde representantes de la Mesa Interreligiosa llamaron al diálogo, la fraternidad y la paz social. El padre Daniel Chillemi, párroco de la Catedral, pidió “no hacerse la guerra entre nosotros” y sostuvo que “se puede estar unidos en medio de la diversidad”.

La 110° Procesión Cívica. (Foto: ANSL).

La procesión también pasó por el Solar Histórico de Juan Pascual Pringles (9 de Julio y Colón), donde se descubrió una placa conmemorativa por el 150° aniversario de la escuela y de la promoción Tiffarios.

Inmediatamente la multitud siguió y tuvo la parada final frente al Palacio de Justicia, donde el presidente del Superior Tribunal de Justicia, Jorge Levingston —egresado de la promoción 1970— recordó los orígenes de la tradición.

“Los jóvenes buscaban honrar a la patria y a los patriotas de Mayo”, dijo al rememorar aquella primera marcha realizada en 1917 bajo la luz de las fogatas y las antorchas.

La 110° Procesión Cívica. (Foto: ANSL).

Ya sobre el final de la noche, los estudiantes de sexto año realizaron el tradicional traspaso del fuego a la promoción siguiente. Fran Escatarelli le trasladó la llama a Santiago Giunta, una forma simbólica para continuar el legado.

La ceremonia concluyó con un momento de silencio en homenaje a los caídos de Mayo y con las antorchas todavía encendidas sobre las calles del centro puntano, mientras la comunidad normalista volvía a renovar un ritual que, más de un siglo después, continúa vivo.

La 110° Procesión Cívica. (Foto: ANSL).

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