Solo es una cuestión de horas para que Héctor Daniel Ponce se reencuentre con la carta que escribió en plena Guerra de Malvinas y que intentaron vender en un sitio web. Su pedido desesperado de recuperarla por el valor sentimental tuvo un fuerte impacto emocional en miles de argentinos, y la subasta se suspendió.
Cuando pase este lunes 25 de mayo, la pieza que pretendía ser comercializada en dólares debería estar de regreso en Villa Mercedes. “Estoy esperando que por fin llegue y esté en las manos de mi madre y en las mías”, dijo el veterano de Malvinas en diálogo con El Chorrillero. Hace una semana, Jesús Lepes, le advirtió (en un mensaje por las redes sociales) que una carta suya estaba siendo subastada en la página eBay. Tenía su nombre, apellido y dirección. Cuando vio una imagen no tuvo ninguna duda que le pertenecía. Esa letra era suya.
Héctor Daniel Ponce.
Con esa información, lo que vino después fue una revolución en las redes sociales donde muchas personas contribuyeron para que no se vendiera, Inclusive ofrecieron su dinero para comprarla y que Ponce no la perdiera para siempre. Recibió miles de mensajes, hasta que finalmente lo llamaron el viernes para darle la gran noticia y pedirle disculpas: la pieza había salido del catálogo y se la devolverían. No va a estar tranquilo hasta que pueda tocarla.
En 2014, por iniciativa del gobernador Claudio Poggi (en su gestión anterior), Ponce integró uno de los tres contingentes de veteranos que volvieron a Malvinas en un hecho histórico para San Luis. Describió después que fue “reconfortante caminar por los lugares donde estuvo la guerra, y donde ahora reina la paz”. Visitó la tumba de su compañero, el santiagueño Ramón Ordóñez, caído el 6 de junio, en el Monte Dos Hermanas.
Impulsó la creación del Museo de Malvinas VGM “Eduardo Rodolfo Guzmán” que abraza como su casa, y que es referencia nacional por las piezas históricas que guarda el lugar. Participa activamente de acciones para malvinizar, y se mueve por la ciudad en un Jeep que todos reconocen. El pasado 9 de mayo fue uno de los 50 veteranos que viajaron a la Feria Internacional del Libro, en Buenos Aires, para presentar «Malvinas, el legado». Una recopilación de historias que apoyó el Gobierno provincial como homenaje a los héroes sanluiseños. La suya está retractada ahí. «Nos sentimos orgullosos de decir que San Luis es una de las provincias más malvinizadoras, sino es que la más malvinizadora del país”, dijo en ese momento.
Héctor Daniel Ponce cuando en 2014 viajó a Malvinas.
La carta que tomó protagonismo es una de las 17 que redactó desde Malvinas, donde con 19 años estuvo defendiendo la Patria. Era parte de la Compañía de Ingenieros Anfibios de la Infantería de Marina. Todas llegaron a destino, pero su familia no las pudo conservar porque un año después del final de la guerra (1984) engañaron a su madre (que hoy tiene 93 años) y un supuesto soldado rengo se las quitó. Le dijo que eran para Ernesto Sábato que estaba por escribir un libro.
Con los años Ponce descubrió que el escritor nunca había tenido esa intención, que había sido una mentira. Para corroborarlo fue a hablar con él en Santos Lugares. Está convencido desde entonces que fue una acción del servicio secreto “en la campaña de desmalvinización”. Las de su compañero “Eduardo Rodolfo Guzmán” también sufrieron el mismo destino.
La publicación de la subasta de la carta.
Sin embargo, hoy el destino le pone al frente una pequeña parte de los recuerdos perdidos. “Pensé que se habían perdido, que las habían destruido, quemado”, dijo, pero esto nunca se le cruzó por la cabeza.
La prolija letra de Ponce no le daba forma a una simple carta, no escribía, sino más bien documentaba, y se las ingeniaba para que cuando sus padres leyeran les brotara una sonrisa. Les pedía que le guardaran todos los recortes de diario, porque tenía la necesidad de que cuando volviera debía contarles todo.
La carta que se puso en subasta se la escribió a sus padres el 29 de abril de 1982. “Yo por acá gracias a Dios bastante bien, por lo menos como y duermo. Recibí carta de ustedes ayer (…), te digo que duermo con el fusil cargado, jaja”, dicen el relato en el inicio. “Hoy me duele la muñeca tanto escribir cartas, ya que llegaron como 200 que mandan los chicos de los colegios y tratamos de contestar todas, especialmente las de las chicas.. ja ja”, continuó.
“Bueno viejos, será hasta pronto, guarden todas las revistas que salgan cosas sobre las Malvinas, así cuando voy les explico todo. Reciban un fuerte beso y abrazo del soldado clase 62 Héctor D. Ponce ¡Viva las Malvinas!”, completó en el pedazo de carta donde se tomó el trabajo de calcar las dos caras de una moneda que se usaba allí.
“Para ellos puede tener un precio, pero para mí tiene algo más que eso: un valor emocional enorme”, insistió Ponce a este medio.
La carta que se puso en subasta.
Ahora, el veterano busca difundirlo para intentar frenar la subasta y, en el mejor de los escenarios, recuperar no solo esa carta sino también las otras, ya que forman parte de su historia personal. “Si llego a contactarme, ojalá pueda recuperar también las de mi compañero Edgardo Guerrero”, deseó.
Héctor Daniel Ponce.
Héctor Daniel Ponce durante la Guerra de Malvinas.
El museo donde Ponce es referente en Villa Mercedes.
Héctor Daniel Ponce en el museo.

