Tras el encuentro cara a cara con el conductor del Peugeot 2008 que chocó a su hijo, Rubén Gil expresó su impotencia y dolor. Cuestionó la actitud que tuvo el imputado de escaparse, y no bajarse a auxiliar al joven motociclista.
Rubén Gil habló después de la audiencia donde Gonzalo Suárez fue imputado por el accidente que dejó a su hijo, Cristian Gil, internado en grave estado: “Sedado y sin despertar”. Además, el joven de 22 años presentó en las últimas horas un cuadro de neumonía y los médicos lo estaban tratando, además de realizarle estudios en la cabeza.
El último informe que recibió la familia indicaba que los signos vitales “estaban bien y que se mantenía estable”, en terapia intensiva.
La noche del sábado Cristian fue a la casa de uno de sus hermanos donde se juntaron a cenar. Cuando por la mañana regresaba a su casa, en La Ribera y donde lo esperaba su novia, fue embestido por el Peugeot 2008 en la esquina de Pueyrredón y Chacabuco. El violento impacto fue registrado por una cámara de seguridad ubicada en las inmediaciones.
El joven trabaja en una distribuidora, y tiene dos hermanos, uno es mellizo, y la otra una menor.
Durante la audiencia, Suárez pidió disculpas y dijo que había tenido miedo, por eso no se detuvo. Dijo que le gustaría “volver el tiempo atrás” para poder bajarse del auto, pero no pudo porque tuvo “mucho miedo”.
Para Rubén y los demás integrantes de la familia, el gesto llegó demasiado tarde. “El pedido de disculpas yo creo que lo tendría que haber hecho ahí, en el accidente, no después que se entregó cuando se vio acorralado”, sostuvo.
Dijo que el encuentro cara a cara con el imputado le generó “mucha impotencia”. Describió que “a cualquiera nos puede pasar un accidente, pero escaparse como se escapó… no sé. Se siente mucha bronca, impotencia, el dolor que está pasando la familia, es muy triste”.
Pudo reconstruir que tras el choque, una Trafic y un remis se detuvieron para asistir al joven. Cuando Ruben llegó, a su hijo ya lo estaban colocando en una tabla para subirlo a la ambulancia, por lo que no pudo conocer a quienes se habían detenido a ayudarlo.
Ahora espera que la Justicia determine las responsabilidades: “Que se haga justicia por el dolor que nos causó”.
Suárez fue imputado por lesiones graves en accidente de tránsito seguido de fuga. El juez Santiago Ortiz resolvió extender su detención por ocho días, por solicitud de la defensa para analizar la causa. La próxima audiencia será el jueves de la semana que viene a las 10.

