Villa Mercedes: juzgarán al joven acusado de estrangular con sus manos hasta matar a su propia madre

Redaccion
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Walter Carlos Velázquez comenzará a ser juzgado el martes 17, por el crimen cometido el 29 de enero de 2024. Pese a estar imputado de uno de los delitos más gravosos del Código Penal Argentino a los siete meses de ser enviado al penal fue liberado porque el fiscal, José Olguín no solicitó la extensión del encarcelamiento y tenía estancada la realización de pericias.

La hipótesis por la que Walter Carlos Velázquez comenzará a ser juzgado en unos días, nada menos que por asesinar con sus propias manos al ser que le dio la vida, su madre, Marta Mercedes Magallán, logró sostenerse dos años después del crimen a pesar de todo. Pues es casi un milagro que haya llegado hasta este estadio del proceso penal, la instancia de juicio, luego del primer año turbulento que tuvo la casi no investigación del homicidio. Al hombre lo detuvieron de inmediato, en el departamento del barrio 960 Viviendas de Villa Mercedes, a pocos metros del cadáver de la víctima. Él nunca negó haberle quitado la vida y cuando una nieta de la mujer descubrió el cuerpo inerte en el living, ahí nomás le recriminó: «¿Qué le hiciste a la abuela?».  Sin decir nada, el hombre se cubrió el rostro con ambas manos, como quien admite algo sin emitir palabra.

De ahí en más todo fue rápido. El fiscal instructor N°3, José Olguín, ordenó su detención, lo imputó y pidió su prisión preventiva. En esa primera audiencia, el funcionario parecía tener resuelto el caso con pruebas que recolectaron en la escena del crimen y otras más que planeaban producir. Se mostró determinado. Pero con el tiempo esa energía inicial del representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) se desinfló, no avanzó en la realización de pericias, que demoraban apenas días, y cuando tenía encima el momento de renovar la prolongación del arresto ni siquiera requirió esa audiencia. Y, así nada más, el presunto asesino de su madre quedó libre.

Aquella no fue la primera vez que Velazquez conocía la libertad de la mano del mismo fiscal. El año anterior al homicidio fue detenido por un asalto a mano armada, un delito que pudo tranquilamente valerle la cárcel. Pero esa causa tampoco prosperó y otra vez el hombre ganó la calle sin acusación, ni nada que lo atara a la justicia.

Ahora parece que sí, que ya no hay más fiscales que dejan pasar audiencias necesarias, el martes 17 empezará a ser juzgado por asesinar a su madre. El tribunal estará compuesto por los jueces Cintia Martín, Daniela Estrada y Mauro D’Agata Henríquez. El encargado de mantener la acusación, de la tambaleante investigación de primera instancia, será el fiscal de juicio Ernesto Lutens.

Velázquez fue arrestado el 29 de enero del 2024, cuando todavía yacía en el suelo del departamento, donde vivía con su madre, el cuerpo de ella. Cuando los policías arribaron al domicilio del monoblock 4 el acusado, que actualmente tiene unos 34 años, estaba en un dormitorio, sentado en una orilla de la cama. A metros de esa habitación, en el piso del comedor, junto al sillón donde siempre solía sentarse, estaba el cadáver de la mujer de 70 años.

Los fiscales Olguín y su adjunto Marcelo Palacio apoyaron parte de su teoría en el resultado de la autopsia. Magallán fue estrangulada. Explicaron que tenía fracturado un hueso del cuello y presentaba lesiones en los omóplatos. Esas marcas —indicaron— coincidían perfectamente con aquella que es provocada cuando alguien ejerce fuerza sobre un cuerpo que está de espalda contra el suelo o una superficie dura, es decir, la misma posición que adopta una persona que ahorca a otra en un piso.

También mencionaron el testimonio de esa nieta que se topó con el cadáver. La joven había acudido al departamento alertada por los vecinos, quienes habían escuchado una fuerte discusión en lo de Magallán, a quien querían y cuidaban. También habían observado movimientos extraños de parte de Velázquez: empezó a sacar del apartamento, por ejemplo, el televisor de su madre para dejarlo luego tirado en el patio del edificio. La víctima amaba ese aparato, era su entrenamiento, su escape de la vida de tener a un hijo adicto que le vendía hasta sus pertenencias para comprar drogas.

Los fiscales lo imputaron por «homicidio agravado por el vínculo» y pidieron cuatro meses de prisión preventiva. Ese tiempo de encierro les fue concedido. Ya en esa audiencia, Olguín había anticipado o, al menos, calculaba que en esos cuatro meses la investigación estaría concluida y la causa en condiciones de ser elevada a juicio. Pero, cuando esos 120 días se cumplieron solicitó otros 60 días más de encarcelamiento, porque todavía le restaba una pericia de ADN.

Según explicó la defensora oficial, Cecilia Mithiaux, la prueba genética que tanto requería la fiscalía no demoraba más que un par de días, pues las muestras las tomaron el mismo día del homicidio. El problema fue que los funcionarios jamás hicieron el envío a los laboratorios para su análisis.

El 23 de julio de 2024, cuando esa segunda prórroga se completó, el fiscal Ernesto Lutens, no ya Olguín, pidió otros 30 días de prisión preventiva por el mismo motivo porque, según la fiscalía de instrucción 3, el estudio genético no estaba listo. Ese tercer plazo se venció el mediodía del 22 jueves de agosto de 2024 y, cuando eso pasó, nadie volvió a plantear una extensión de la detención.

Velázquez ese día quedó libre. Cuando la noticia trascendió Olguín y sus adjuntos estaban desesperados. Dijo en un medio que justamente ese día les había arribado el resultado de ADN que tanto esperaban y que, apenas se enteró de que liberaron al acusado, ordenó nuevamente su detención.

El hombre estaba escondido, no porque huyera de las autoridades, sino porque no podía estar libre sin temer por su vida. Paraba donde podía y ya estaba en un hotel que no podía pagar. Cuando la defensora supo que era buscado por la Policía, de inmediato fue hasta la Comisaría 10° con su asistido y él se puso a disposición de la Justicia. Dio cuenta así de que no estuvo prófugo, solo que lo dejaron libre y tampoco lo buscaron como era debido. En la casa de Magallán no podía pisar por supuesto, ya que ni los vecinos y algunos familiares querían verlo.

Como si fuera poco, Mithiaux le confirmó a esta periodista que el estudio de ADN ni siquiera llegó el jueves 22 de agosto de 2024, como aseguró el fiscal instructor, sino que lo hizo el mediodía del miércoles, el día anterior. Señaló que, además de no remitir en siete meses las muestras a los laboratorios, tampoco ampliaron los resultados de la autopsia a causa de que la fiscalía no lo planteó.

Pero hay más. Velázquez, que será juzgado por matricidio, fue arrestado en el 2023 por robar a mano armada un kiosco 24 horas. Pero al poco tiempo ya era libre. La defensora oficial relató que Olguín no le formuló acusación por ese asalto. Si hubiera cumplido con ese deber, tal vez el hombre en enero de 2024 hubiera estado en el Servicio Penitenciario y no asesinando a su madre, quien ya vivía un martirio al ver a su hijo carcomido por el infierno de las drogas.

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