Policías y peritos declararon en el juicio contra Brisa Brizuela y sostuvieron que la vivienda fue alterada tras el ataque. Los padres de la víctima denunciaron que la familia de la acusada les mintió sobre cómo murió su hijo.
El juicio contra Brisa Gianella Brizuela por el asesinato de Maximiliano Chávez, ocurrido el 21 de diciembre de 2024 en Villa Mercedes, avanza con testimonios que complican a la acusada. En la primera etapa del debate oral declararon nueve testigos — entre ellos policías, la médica forense y los padres de la víctima— y aún restan otros 30.
Los investigadores policiales afirmaron que, al ingresar a la vivienda, detectaron que la escena del crimen había sido modificada. Señalaron que la sangre del piso había sido barrida y que las sillas estaban colocadas sobre la mesa, como si hubieran intentado baldear el suelo sin terminar la limpieza.
También indicaron que la acusada se había cambiado la ropa: hallaron prendas en remojo en una bañera de bebé con el agua teñida de rojo, además de rastros sanguíneos en el lavamanos y en el bretel de un corpiño.
El cuerpo del joven, de 23 años, fue encontrado dentro de la casa donde vivía con Brizuela y su hijo pequeño. Los peritos creen que la puñalada mortal ocurrió en la cocina comedor, el sector donde se concentraba la mayor cantidad de sangre.
Los padres de la víctima aportaron un testimonio clave. Relataron que, antes de conocer la verdad, una familiar de la imputada les dijo que Chávez había sido apuñalado por un “motochorro” en la calle. Al llegar a la vivienda, la escena policial y la falta de sangre en el exterior reforzaron sus sospechas. “Dejá de mentir”, recordó la madre que pidió en ese momento.
La mujer también contó que el día del crimen recibió un mensaje desde el celular de la acusada pidiendo una ambulancia. Creyendo que se trataba de un accidente, los padres fueron al hospital, donde les informaron que no había ningún traslado en curso.
Finalmente se dirigieron a la casa del barrio UOCRA, donde encontraron el lugar vallado y la investigación en marcha. Durante el juicio, los padres sostuvieron que la imputada había agredido en otras ocasiones a su hijo, episodios que reforzaron la acusación en su contra en este proceso