Mexico: más de 60 muertos tras la muerte de “El Mencho”
El ministro de Seguridad de México, Omar García Harfuch, informó que más de 60 personas murieron tras los hechos de violencia desatados luego de confirmarse la muerte de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Según el funcionario, en Jalisco se registraron 27 ataques contra fuerzas de seguridad. Allí fallecieron 25 efectivos de la Guardia Nacional, un custodio y un integrante de la Fiscalía estatal. También murió una mujer ajena a los enfrentamientos y 30 presuntos miembros del grupo criminal fueron abatidos.
En Michoacán hubo tres agresiones más, con cuatro sospechosos muertos y 15 uniformados heridos. Además, al menos 70 personas fueron detenidas en siete estados. “Seguimos de cerca cualquier reacción o reestructuración del cártel que pueda derivar en más violencia”, advirtió García Harfuch.
Por su parte, el secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, confirmó el despliegue de 2.500 militares para reforzar la seguridad en Jalisco y zonas vecinas, donde ya había unos 7.000 efectivos.
Las autoridades aseguraron que, tras el operativo del domingo en el que murió el capo, la situación comenzó a normalizarse.
Como impacta en el Mundial 2026
La escalada de violencia en México tras la muerte de “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, volvió a poner el foco sobre la organización del Copa Mundial de la FIFA 2026 y abrió interrogantes sobre si el país podrá sostener con normalidad los partidos previstos, en especial en Guadalajara, una de las sedes confirmadas por la FIFA.
Por ahora no hay ninguna decisión oficial de modificar el calendario ni las sedes mexicanas. El comité organizador y las autoridades locales aseguran que los encuentros se jugarán como está previsto.
El escenario más probable es un refuerzo de los operativos y mayor coordinación federal para blindar las zonas vinculadas al torneo. Solo ante una crisis sostenida o amenazas directas podría evaluarse trasladar partidos a otras sedes, principalmente en Estados Unidos.