Juliana Marcela Frías y su hija Diana fueron brutalmente asesinadas. David Ojeda, el principal acusado, fue detenido tras permanecer varias horas prófugo.
La causa que investiga los asesinatos de Juliana Marcela Frías y su hija Diana, de apenas 17 años, sumó detalles escalofriantes y podría agravarse la imputación contra David Ojeda, el principal sospechoso, quien fue detenido este martes después de permanecer varias horas prófugo.
Según indicaron fuentes cercanas a la investigación a Diario Chaco, la causa fue caratulada inicialmente como “supuesto femicidio seguido de homicidio”.
Sin embargo, debido a la brutalidad del ataque y el contexto de violencia de género, no descartan recaratular el expediente como doble femicidio.
Un ataque brutal en plena madrugada
De acuerdo con la reconstrucción que hizo la Fiscalía de Investigación Penal N° 1, a cargo del fiscal César Luis Collado, Ojeda habría entrado a la casa de Frías, su expareja, mientras las víctimas dormían, luego de que ambas regresaran de una fiesta.
El hombre habría atacado a golpes primero a la mujer y después a la adolescente, para finalmente asesinarlas a las dos con un hacha.
Con el correr de las horas los resultados de las primeras pericias revelaron un dato estremecedor: la más joven de las víctimas presentaba lesiones en sus partes íntimas provocadas con un palo.
Ahora, los expertos intentan determinar si el abuso ocurrió antes o después de su muerte, aunque los indicios apuntan a que la chica fue agredida sexualmente post mortem.
Fuga desesperada, persecución y caída del asesino
Un operativo cerrojo se desplegó apenas se conoció el hallazgo de los cuerpos. Después de varias horas de búsqueda, el sospechoso fue localizado por la Policía en una zona cercana a las rutas provinciales.
Según trascendió, al momento de ser interceptado amenazó con arrojarse a las vías del tren, en un intento desesperado por evitar su detención.
Sin embargo, terminó entregándose y fue trasladado a la comisaría sin ofrecer mayor resistencia.
Mientras tanto, la Justicia avanza con la recolección de pruebas, testimonios y pericias para reconstruir con precisión lo ocurrido durante la madrugada del ataque y definir la calificación final del caso, que podría convertirse formalmente en doble femicidio.