La víctima es menor de edad. El hombre estuvo libre casi un mes antes de que un Tribunal de Impugnación revocara la resolución del juez de Garantías N° 1, Alfredo Cuello, quien había dispuesto su excarcelación. Los policías de la Comisaría 29° lo ubicaron muy cerca de su domicilio en el barrio La Ribera.
Adentro. No, mejor afuera. Y, finalmente, adentro de nuevo para que cumpla apenas un par de semanas en la cárcel. Esa fue la decisión final de un Tribunal de Impugnaciones de Villa Mercedes, luego de que el juez de Garantías N° 1, Alfredo Cuello, le concediera la excarcelación a A.M.R. El hombre, un vecino del barrio La Ribera, fue enviado al penal preventivamente cuatro meses, acusado de cometer uno de esos delitos que marcan y, a veces, definen de por vida a sus víctimas: una violación sexual. La persona a la que había abusado es menor de edad e hija de quien era su pareja.
Pero el imputado ni llegó a cumplir esos 120 días de encierro. Cuando faltaba un mes y medio para eso el magistrado lo liberó. Los vaivenes de la Justicia no murieron ahí. Casi un mes después, con las apelaciones de la fiscalía y la querella de un lado y del otro, tres jueces decidieron revocar el beneficio otorgado al presunto violador y dispusieron que regresara al Servicio Penitenciario hasta el sábado pasado, o sea solo 15 días más tras las rejas.
Como dice algún profesor de derecho de la UBA (Universidad de Buenos Aires), las leyes están para ser interpretadas. Y los magistrados de la segunda circunscripción fueron un nítido ejemplo de ello al arribar a resoluciones antagónicas unas de otras sobre si un acusado de “abuso sexual con acceso carnal agravado” debía estar preso provisoriamente cuatro meses o hasta menos.
El juez de Garantías N° 2, Matías Farinazzo Tempestini, había accedido a la solicitud de prisión preventiva hecha por la fiscalía a fines de octubre. Los cuatro meses de encarcelamiento los completaría el 28 de febrero. Pero eso no ocurrió.
El 15 de enero Cuello, quien subrogaba los Juzgados de Garantías N° 2 y N° 3, a raíz de planteos de la defensa, resolvió concederle la excarcelación. Y, así de fácil, el acusado de violar a su hijastra recuperó eso que había perdido: la libertad.
Tanto la fiscalía como la querella apelaron ante un Tribunal de Impugnación, para que la medida del juez de Garantías subrogante fuera revisada y el imputado regresara cuanto antes al penal. El planteo fue tratado por los jueces María Monserrath Bocca, Laura Belén Molino y Jorge Eduardo Sabaini Zapata, quienes el 13 de febrero dictaron nuevamente la prisión preventiva a A.M.R., su inmediata detención y traslado al Servicio Penitenciario de San Luis.
Los policías de la Comisaría 29° actuaron rápido y detuvieron al hombre en cercanías a la manzana de su barrio. La disposición del tribunal era de que permaneciera preso hasta el 28 de febrero. Los casi 30 días de libertad que gozó, entre enero y febrero, se los llevó el verano.