La mujer, con quien el concejal identificado políticame
El concejal de Quines Sergio «Peteco» Álvarez volvió a quedar en el centro de una controversia pública a partir de una publicación de su expareja, quien cuestionó severamente su conducta personal y familiar y puso en discusión la autoridad moral de quienes aspiran a representar políticamente a una comunidad.
La publicación tuvo una respuesta del dirigente, que difundió un comunicado dirigido a los vecinos de Quines en el que rechazó las acusaciones, aseguró que cumple con las obligaciones fijadas por la Justicia y anunció que instruyó a sus abogados para iniciar acciones judiciales por lo que considera ataques difamatorios.
El intercambio vuelve a poner en primer plano una situación sobre la que Todo Un País había informado en marzo de este año, cuando dio a conocer la existencia de una denuncia contra Álvarez y de actuaciones judiciales vinculadas con las consecuencias de su separación matrimonial.
En aquella oportunidad, el diario informó que el concejal había sido denunciado en una causa identificada con el número 479161/26, caratulada «Averiguación Violencia Familiar No Conviviente», que se tramitaba ante el Juzgado de Familia N.º 5 de San Luis.
También publicó que Álvarez había sido convocado a una audiencia de mediación, registrada en el expediente 646/26, para abordar cuestiones relacionadas con una cuota alimentaria y la división de bienes. Ahora, en su propio comunicado, el concejal reconoce la existencia del proceso de divorcio, cuya sentencia definitiva, según precisó, fue dictada el 21 de octubre de 2026.
El cuestionamiento de su expareja
La controversia comenzó con una extensa publicación en Facebook titulada «La gran contradicción de quien pretende representar a un pueblo». Sin mencionar expresamente al concejal por su nombre, la mujer hizo referencia al padre de sus tres hijos y formuló una serie de cuestionamientos durante la relación y después de la separación.
«Hay personas que deberían comprender que antes de pretender conducir los destinos de un pueblo, deberían aprender a conducir su propia vida», escribió al comienzo de su publicación. A lo largo del texto, la mujer cuestionó lo que considera una falta de responsabilidad afectiva, respeto y compromiso familiar. También afirmó haber acompañado a su expareja durante más de dos décadas, incluso en momentos de dificultades personales y políticas.
El planteo adquiere una dimensión política cuando relaciona esas experiencias personales con las responsabilidades de quienes ejercen o aspiran a ejercer cargos públicos. «¿Con qué autoridad moral puede alguien pretender representar a una comunidad, hablar de valores, de compromiso, de futuro y de bienestar colectivo, cuando en su propia historia deja tantas cuestiones sin resolver?», se preguntó.
En otro tramo sostuvo que la política no debería convertirse en una plataforma para construir una imagen pública que, según su percepción, no se corresponde con la conducta privada. La publicación concluye con una reflexión sobre la responsabilidad de los dirigentes y la necesidad de que exista coherencia entre sus discursos y sus acciones.
La respuesta de Álvarez
El concejal respondió con un comunicado titulado «Comunicado al pueblo de Quines», en el que hizo referencia al proceso de divorcio y defendió su comportamiento frente a las obligaciones familiares.
Respecto de sus hijos, sostuvo: «Me encuentro cumpliendo de manera estricta, puntual y documentada con lo fijado por la Justicia desde el primer momento». Álvarez no acompañó en esa publicación documentación que permitiera verificar esos pagos, aunque afirmó que su cumplimiento está debidamente respaldado.
El concejal también anunció que recurrirá nuevamente a los tribunales, esta vez para responder a las manifestaciones públicas de su expareja. El dirigente, que integra el espacio político del exgobernador Alberto Rodríguez Saá, también hizo referencia a la responsabilidad que supone su función pública.
«Entiendo la responsabilidad que conlleva mi rol como concejal, pero no voy a permitir que los conflictos personales ni los intentos de difamación desvíen la atención de lo realmente importante», manifestó.
nte con Alberto Rodríguez Saá compartió 22 años de matrimonio y tiene tres hijos, publicó un duro cuestionamiento sobre sus responsabilidades familiares y su condición de representante político. Álvarez respondió con un comunicado en el que aseguró que cumple con sus obligaciones alimentarias y anunció que recurrirá a la Justicia.

