Por la guerra en Medio Oriente, el crudo internacional anotó valores máximos, pero este martes desaceleró. En las estaciones de servicio, advierten que el impacto es mayor en los precios del gasoil.
La suba del precio internacional del petróleo, en medio de la guerra en Medio Oriente, empezó a trasladarse a los surtidores de todo el país, aunque de manera acotada
“La guerra está modificando los precios de los combustibles en los surtidores”, afirmó este martes el presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines (FECAC), Alberto Boz, a radio Mitre.
El valor del petróleo crudo llegó el lunes a saltar más de 40% desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. El precio del barril Brent rozó el lunes los US$120 por barril. Hoy, ronda los US$92.
De acuerdo con el directivo, desde enero, el litro de nafta acumula aumentos promedio país de entre 4% y 6% por la estrategia de segmentación de ajustes que aplican por las petroleras.
Pero en CABA, con el incremento registrado en los últimos días, los combustibles se incrementaron 9,6% desde enero y 6,7% contra febrero.
Según comentó el titular de la FECAC, a nivel local, el impacto es mayor en el gasoil. A diferencia de las naftas, el país debe importar parte del combustible para cubrir la demanda local.
“El país importa y no tiene autoabastecimiento de gasoil”, sostuvo. También remarcó que la Argentina “está muy cerca de la paridad internacional”.

Este lunes, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que la petrolera estatal no prevé aplicar subas bruscas en la nafta y el gasoil.
“YPF no va a generar cimbronazos en los precios de los combustibles”, afirmó Marín en una publicación en su cuenta de X e insistió en que cualquier traslado a los precios será gradual. “Tenemos que ir trasladando, pero de manera honesta y lógica según la afectación que tenemos y también según el valor del futuro», agregó.
En otro tramo, Alberto Boz se refirió al consumo de nafta y gasoil en la Argentina. El expendedor indicó que cayó el expendio de combustible y que todavía no se recuperó el nivel de ventas de hace dos años.
“Veníamos registrando una caída en las ventas de entre 2% y 4% en comparación con el año anterior. Hoy estamos midiendo contra los niveles de 2025 y vemos una migración de los consumidores hacia la nafta regular”, remarcó Boz.