El norte de San Luis bajo agua: el temporal dejó casi 100 mm en horas y daños en varias localidades

Redaccion
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El Valle de Pancanta lideró el registro con 96,6 mm de lluvia en 24 horas. Hubo granizo devastador en Quines, evacuaciones preventivas en Alem y Santa Rosa del Conlara, ríos crecidos y compuertas abiertas en el Dique Las Palmeras. El pronóstico anticipa que las precipitaciones continuarán.

Un temporal de lluvia intensa, viento y granizo golpeó con fuerza el norte de la provincia de San Luis y dejó un panorama de ríos crecidos, calles anegadas, viviendas afectadas y evacuaciones preventivas en distintos puntos del territorio.

En pocas horas, la tormenta descargó volúmenes de agua que en algunas localidades se acercaron a los 100 milímetros, configurando uno de los eventos meteorológicos más fuertes de la temporada.

El dato más impactante lo aportó la Red de Estaciones Meteorológicas (REM): entre las 7 del miércoles y la misma hora del jueves, el Valle de Pancanta acumuló 96,6 milímetros de lluvia. Muy cerca quedaron Santa Rosa del Conlara con 74,1 mm y Villa de Praga con 65,8 mm.

El ranking de precipitaciones lo completaron Justo Daract, el Aeropuerto Valle del Conlara, Tilisarao, Varela, Concarán, Nogolí y Merlo, con registros que oscilaron entre los 60 y 45 milímetros. La magnitud de las precipitaciones se tradujo rápidamente en crecidas de ríos y cursos de agua.

En San Francisco, el incremento del caudal obligó a abrir las compuertas del Dique Las Palmeras, mientras que el río Conlara también mostró una subida significativa en las últimas horas, lo que encendió los protocolos preventivos en distintas localidades.

Pero si hubo un lugar donde la violencia del fenómeno quedó grabada con mayor nitidez fue Quines. Allí, una tormenta breve y extremadamente intensa desató un episodio que los vecinos describen como inédito en muchos años. Diez minutos que dejaron huella en Quines

A las 20:17 del miércoles comenzó a llover. Segundos después, el cielo descargó agua y granizo con tal intensidad que la visibilidad se redujo a apenas unos metros. La tormenta duró apenas once minutos, pero fue suficiente para provocar daños generalizados.

Cuando el fenómeno se disipó, a las 20:28, el centro de la localidad estaba cubierto de ramas, hojas y acumulaciones de granizo que recorrieron las calles junto con el agua de lluvia. El municipio pidió a los vecinos permanecer en sus hogares ante la caída de árboles, postes y cables.

En la zona de Pueyrredón y 25 de Mayo, a la altura de avenida Colón (Ruta 79), los desagües colapsaron y el agua ingresó a viviendas y comercios. Las imágenes compartidas por los vecinos mostraron autos y motos dañados, ventanas rotas, parrales completamente deshojados y árboles severamente afectados por la piedra.

La descripción coincide en un punto: la violencia del episodio sorprendió incluso a quienes viven en una región acostumbrada a las tormentas estivales.

Emergencias y operativos en cadena

El temporal tuvo impacto en numerosas localidades del corredor serrano y del valle del Conlara. En Villa de Merlo se registraron anegaciones en dos viviendas y la caída de árboles, con intervención de Bomberos Voluntarios y Defensa Civil.

En Cortaderas, el agua ingresó a dos casas del paraje Balcarce y varias calles quedaron anegadas. En San Francisco se dispusieron recorridos preventivos y cortes de calles para evitar riesgos.

En Alem, bomberos voluntarios de San Francisco del Monte de Oro y personal municipal realizaron evacuaciones preventivas de familias. En el paraje El Durazno se reportó una vivienda inundada. Santa Rosa del Conlara fue otro de los puntos críticos: allí se abrieron compuertas y se evacuó de manera preventiva el camping municipal. También se cortó el acceso al paraje Balcarce debido al fuerte caudal de agua que generó zanjas y acumulación de arena durante la madrugada.

En paralelo, cuadrillas técnicas de Edesal trabajaron para restablecer el suministro eléctrico en los sectores donde se registraron inconvenientes puntuales producto del temporal.

Un evento que aún no terminó

El episodio no se limita a lo ocurrido en las últimas horas. Según el pronóstico, las condiciones de inestabilidad persistirán y las lluvias continuarán, lo que mantiene en alerta a los equipos municipales y provinciales.

El temporal dejó en evidencia la potencia de los fenómenos convectivos de verano en la región serrana y del norte provincial: lluvias concentradas en pocas horas, ráfagas intensas y granizo capaz de provocar daños significativos en lapsos muy breves.

La provincia atraviesa así una seguidilla de jornadas marcadas por la inestabilidad, con sistemas de prevención y respuesta en marcha mientras el clima sigue mostrando señales de que el episodio aún no terminó.

Una noche muy activa

Desde bomberos se informó que durante toda la noche se recibieron llamados pidiendo asistencia. Cesar Zalazar, jefe del cuartel local, contó que entre algunas tareas se liberó el ingreso al hospital, dónde una rama de importante tamaño obstruia el acceso al nosocomio; se removió un árbol que se desplomó en plaza Lafinur y se acudió al llamado de una familia de avenida Colón, por un árbol que quedó sobre su vivienda; entre otros servicios.

Zalazar comentó que además se colocaron cintas de seguridad en distintos sectores del pueblo, dónde aún durante la tarde del jueves se seguía trabajando por distintos inconvenientes. También destacó el trabajo en conjunto efectuado con personal de la Municipalidad de Quines, efectivos de la comisaría local y Edesal.

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