Este jueves, a la noche, se llevó a cabo una inspección ocular en la casa de la manzana 230 en las “119 Viviendas” del barrio “Cerro de la Cruz”. “Vamos bien, ya vamos a tener novedades”, dijo una fuente allegada a la justicia.
“Lo que sucedió con ‘Doña Coca’ ha sido un golpazo para toda la barriada”, expresó con mucha tristeza uno de sus vecinos mientras presenciaba con atención, este jueves a la noche, el trabajo que realizaban los investigadores de la División Homicidios y otros peritos, en la casa de Gregoria Rosa Díaz, la enfermera jubilada que fue asesinada a golpes durante el robo.
Desde el lunes, a las 07:15, todo cambió en el barrio Cerro de la Cruz, y en particular en el “119 Viviendas” que está próxima a la triple esquina que conforman el cruce de las avenidas Carlos Gardel, Juan Pekolj y el bulevar Las Totoras.
El lamento es generalizado y la indignación no tiene límites. “Es imperdonable lo que le hicieron a ‘Coca’, no se merecía esto. Era una mujer agradable, solidaria y que hablaba con todo el mundo”, sostuvo el vecino al hacer una rápida descripción de la octogenaria brutalmente golpeada y que fue hallada tirada, semidesnuda y ensangrentada en el baño de su casa.
Además de revisar el interior y el patio de la casa, los efectivos volvieron a revisar los alrededores de la vivienda e incluso los arbustos que están en el bulevar Las Totoras, en busca de algún elemento o indicio de interés para la causa que está en manos de la fiscal María Delia Bringas.
El sobrino de ‘Coca’, Sergio Díaz Espínola fue quien la encontró inconsciente y desfigurada. De inmediato, con la ayuda de una vecina avisó a la Policía.
El familiar detalló los bienes y el dinero que le sustrajeron a su tía, e incluso confió que el malviviente o los malvivientes se tomaron el trabajo de vaciar la heladera.
Expuso que, seguramente, en alguna cámara de seguridad de la zona (es la Manzana 230 hay solo particulares), debe haber alguna pista de los ladrones: “Se llevaron un televisor y algunos bultos, eso se tiene que ver en alguna cámara”, apuntó.
Además del celular y del dinero en efectivo que le robaron, a la anciana le vaciaron la heladera, donde guardaba las bandejas de carne que venía guardando para celebrar con un asado su cumpleaños número 86, el próximo 12 de marzo.
Algunos de esos cortes de carne fueron hallados en cercanías de la vivienda. En el apuro de escapar, tras la barbaridad que habían cometido, al delincuente o los delincuentes, se les cayó esta parte del botín que fue encontrada en buen estado de conservación.