Los turistas deben pagar entre $5 mil y $6 mil según la zona, y cuando lo hacen por transferencia deben hacerlo a cuentas que no pertenecen a la Municipalidad. En redes sociales, se multiplican las quejas.
El sistema de cobro del estacionamiento en El Trapiche quedó en el centro de una polémica luego de que numerosos visitantes denunciaran que la tarifa se abona mediante transferencias a cuentas privadas, sin identificación clara de la Municipalidad.
Al cobro (que varía entre $5 mil y $6 mil, según expusieron turistas esta semana) se suman reiteradas críticas por el deterioro de los servicios, la infraestructura y la limpieza del principal destino turístico del departamento Pringles, en plena temporada.
La suba del precio es otro punto. El año pasado el valor era de $1 mil y $2 mil, lo que se traduce en un incremento de hasta el 300%.
Las acusaciones sobre la gestión del intendente albertista Ricardo Olivera Aguirre, se difundieron principalmente a través de redes sociales, donde usuarios relataron situaciones similares y cuestionaron la transparencia del esquema de recaudación.
“Van a cuentas personales y te persiguen por todos lados para que abones”, advirtió Guadalupe Bernachea, en uno de los comentarios sobre la situación.
Otros testimonios refuerzan esa versión. Karen Puliafito calificó el sistema como “un chorreo bárbaro” y sostuvo que los $5 mil “van a las cuentas personales de dos o tres personas que pasan cobrando”, mientras describió baños “en mal estado” y pedidos de “colaboración” incluso en sanitarios públicos.
A las dudas sobre el destino de los fondos se suman reclamos por la falta de mejoras en la localidad turística. “Nunca vi a El Trapiche con tantos baches y tan sucio. Un desastre esta gestión”, expresó Carina Porcilio.
En la misma línea, Lu Suar señaló que “no han hecho nada para mejorar un lugar tan hermoso”, y enumeró calles en mal estado y ausencia de maquinaria municipal.
Las críticas también alcanzan a los servicios básicos. Jorge Luis Fernández relató una situación que grafica el deterioro de los sanitarios públicos: “Las puertas son la mitad de una; te sentás y la gente te ve”. Cecilia González agregó que “hay pocos baños y después de las 18 están cerrados”.
La falta de infraestructura recreativa es otro de los puntos señalados. Sandra Lucero reclamó que, pese a la recaudación del estacionamiento, “hay solo ocho asadores como mucho en todo El Trapiche”, y pidió que se realicen mejoras urgentes.
Mónica Camargo coincidió: “Todo está igual; podrían cortar más el pasto, limpiar los costados y sancionar a quienes ensucian el río”.
En medio de las denuncias, también surgieron dudas sobre qué conceptos se cobran efectivamente. Granata Roja Quiroga planteó que “habría que preguntar en la Municipalidad qué es lo que se cobra”.
Las acusaciones recaen sobre Olivera Aguirre, a quien los vecinos y visitantes reclaman explicaciones sobre el mecanismo de cobro, el destino de los fondos y la ausencia de mejoras visibles en uno de los principales polos turísticos de la provincia.