La guerrilla urbana regresó al centro de la ciudad. Más de 200 detenidos, el 80% menores.
Más de 200 personas fueron detenidas este domingo en Milán durante una nueva jornada de disturbios y saqueos en el centro de la ciudad, cerca del Duomo, en la que alrededor del 80% de los arrestados eran menores de edad, según el balance difundido por la noche.
Los incidentes se produjeron menos de 24 horas después de una primera ola de violencia urbana que también afectó a otras ciudades italianas, entre ellas Turín y Bolonia.
La asociación comercial Confcommercio estimó en más de 500 mil euros los daños ocasionados a establecimientos durante los disturbios del día anterior.
Ante la escalada, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, convocó una reunión sobre seguridad y orden público.
En Milán, grupos de jóvenes que se habían citado a través de las redes sociales, muchos vestidos de negro y con sudaderas con capucha, volvieron a atacar comercios y supermercados mediante incursiones rápidas, seguidas de huidas.
En la vía Torino, algunos participantes lanzaron sillas, mesas y vallas contra los escaparates de establecimientos como Foot Locker y Champions, mientras que un supermercado Carrefour fue saqueado.
También sufrieron daños locales de Under Armour y Levi’s, cuyas vidrieras fueron destrozadas con el manillar de un monopatín, además de comercios de Decathlon y establecimientos de Corso Garibaldi.
No solo es Francia, esto es Milán.
Europa se derrumba y hay responsables. pic.twitter.com/M4UqlI2S3c
— MΛRC VIDΛL (@marcvidal) October 17, 2026
Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes. Las autoridades reforzaron la vigilancia en la Galería Vittorio Emanuele II y dispusieron el cierre anticipado de la catedral del Duomo para los turistas.
Ya durante las primeras horas de la tarde, unos 50 jóvenes habían sido trasladados a dependencias policiales para su identificación, antes de que se reanudaran los episodios violentos. Antes de las 19 horas, la cifra de trasladados a la comisaría había alcanzado los 160, y el balance aumentó a más de 200 por la noche. Algunos de los detenidos ya habían sido identificados durante los disturbios del día anterior.
En el conjunto de Italia, la policía identificó y trasladó a sus dependencias a 197 personas durante la jornada previa. De ellas, 28 fueron arrestadas —12 menores y seis extranjeros— y otras 43 fueron denunciadas, según las cifras citadas en el balance policial.
La reiteración de los incidentes desató un enfrentamiento político sobre la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad.
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, había cuestionado la cantidad de agentes desplegados durante los disturbios iniciales y advertido de que la situación estaba siendo subestimada.
🚨 Bologna, nuovi scontri davanti alla stazione in piazza Medaglie d’Oro: idranti e lacrimogeni contro un fitto lancio di sassi e oggetti da parte di giovani incappucciati.
Decine di Mobike gettate a terra. La protesta si sposta verso i viali e via Indipendenza. Video del TGR. pic.twitter.com/HRMRLVRnaR
— Italia 24H Live 🔴 – Notizie dall'Italia (@Italia24HLive) October 17, 2026
«Tengo la impresión de que se está subestimando el momento y de que los efectivos disponibles en la jefatura de policía de Milán no eran adecuados», afirmó Sala, aunque aclaró que sus críticas no estaban dirigidas contra el jefe de la policía local.
El presidente del Senado, Ignazio La Russa, rechazó esa evaluación y calificó de inexistente la supuesta falta de efectivos.
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, fue más allá y acusó a una parte de la izquierda de adoptar una actitud «radical chic» que, a su juicio, le impide condenar sin matices la violencia y termina atribuyendo responsabilidades al Estado.
El partido +Europa, por medio de su dirigente Riccardo Magi, reclamó que Piantedosi comparezca ante el Parlamento para explicar la respuesta gubernamental.
La secretaria del Partido Demócrata, Elly Schlein, por su parte, respaldó la posibilidad de convocar una movilización contra el aumento del costo de vida y por mejores salarios, propuesta por los dirigentes de Alianza Verdes e Izquierda Nicola Fratoianni y Angelo Bonelli.
«No tenemos nada que ver con los delincuentes. Siempre los hemos condenado», afirmó Schlein, quien pidió evitar que los actos violentos sirvan para silenciar a quienes protestan pacíficamente en distintas partes del país por sus dificultades económicas.
En la misma línea, el líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5s), Giuseppe Conte, sostuvo que el Gobierno debe condenar los episodios de violencia sin ignorar el malestar social que los acompaña.
«El Gobierno no puede permitirse negar la raíz del problema: las dificultades de adultos, jóvenes, familias y empresas para llegar a fin de mes o acceder a derechos esenciales», afirmó Conte.
Los nuevos disturbios reavivaron así el debate en Italia sobre la seguridad en las calles y la respuesta policial, en paralelo a las protestas por el costo de vida y el deterioro del poder adquisitivo.

