Las intensas lluvias elevaron el caudal del río hasta casi siete veces su nivel habitual, obligaron a cerrar la pasarela a la Garganta del Diablo y mantienen bajo vigilancia a toda la provincia de Misiones
La región de las Cataratas del Iguazú atraviesa una situación extraordinaria tras registrarse una crecida histórica del río Iguazú y la muerte de un turista neerlandés en medio de condiciones meteorológicas extremas. El fenómeno se produce en un contexto de severas tormentas que afectan tanto al noreste de Argentina como al sur de Brasil.
El fenómeno climático no se limita a la crecida del río. La región se encuentra bajo advertencia por tormentas severas, emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El SMN emitió una alerta amarilla para toda la provincia de Misiones, anticipando la continuidad del mal tiempo.

Las tormentas provocaron caída de granizo y la presencia de un tornado en el noroeste del estado de Río Grande do Sul, en Brasil, a pocos kilómetros de la frontera argentina. Según las autoridades brasileñas, el tornado afectó a los municipios de Giruá, Sete de Setembro y Senador Salgado Filho, dejando al menos tres personas heridas y dos viviendas destruidas.
El impacto visual de la crecida fue registrado por turistas que visitaron el parque, quienes compartieron videos en redes sociales que muestran la magnitud del fenómeno. Las imágenes revelan la fuerza del agua y la transformación del paisaje. En paralelo, la empresa Macuco Safari anunció la suspensión de todas sus actividades durante al menos tres días para facilitar las pericias e investigaciones oficiales.

El caso del turista neerlandés
El martes pasado, un turista de Países Bajos falleció cuando la lancha en la que viajaba junto a su familia volcó cerca de las cascadas, en el estado brasileño de Paraná. La embarcación pertenecía a la empresa Macuco Safari, que organiza excursiones para acercar a los visitantes a los saltos de agua. Otros dos miembros de la familia resultaron heridos y fueron hospitalizados en la ciudad de Foz de Iguazú. La Capitanía Fluvial del Río Paraná, dependiente de la Marina brasileña, abrió una investigación para determinar las causas exactas del incidente.
El accidente se produjo mientras la zona experimentaba un aumento inusual del caudal del río. El caudal alcanzó picos de 10 millones de litros de agua por segundo, una cifra que supera ampliamente el promedio histórico habitual de 1,5 millones de litros por segundo. Esta crecida forzó a la empresa concesionaria del Parque Nacional Iguazú a cerrar la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos del parque y el salto más espectacular del conjunto.
Según las autoridades brasileñas, el tornado afectó a los municipios de Giruá, Sete de Setembro y Senador Salgado Filho, dejando al menos tres personas heridas y dos viviendas destruidas.
La muerte del turista holandés ocurrió al mediodía, cuando las condiciones del río eran especialmente riesgosas. Según el capitán de la embarcación, Uanderson Simonin Laureano Da Silva, el gran volumen de agua y las lluvias en las altas cuencas podrían haber sido determinantes en el vuelco, aunque las causas definitivas se esclarecerán con las investigaciones en curso. Las autoridades intentaron rescatar al hombre, pero ya había fallecido al arribo de los equipos de emergencia. Los heridos fueron trasladados al Hospital Municipal Padre Germano Lauck, donde permanecen en observación.
El episodio se inscribe en una serie de eventos climáticos extremos que marcaron la región en los últimos días. El jueves previo al accidente, el caudal del río ya había registrado un incremento significativo, lo que llevó al cierre preventivo de accesos turísticos clave. Entre los fenómenos asociados, se reportaron tormentas severas en el norte de Uruguay y el sur de Brasil, con caída de granizo de gran tamaño y daños materiales.
La combinación de factores meteorológicos y el crecimiento repentino del caudal del río puso en alerta a las autoridades de ambos países y generó preocupación entre operadores turísticos y visitantes. Los organismos responsables mantienen las advertencias activas y recomiendan extremar las precauciones tanto a residentes como a turistas en la zona de las Cataratas del Iguazú.

