La Municipalidad de la ciudad de San Luis inició el proceso para la compactación de motos secuestradas y habilitó una última instancia para que los propietarios puedan recuperarlas.
Publicaron un edicto con el listado de los vehículos secuestrados y dieron 10 días hábiles desde el próximo miércoles para regularizar la situación. Hay unidades retenidas hace seis años.
A través de un edicto publicado este lunes en el Boletín Oficial, el Ejecutivo citó a los titulares de 285 vehículos retenidos, algunos de ellos hace seis años.
El documento establece que la dirección General de Tránsito cita y emplaza por el término de 10 días hábiles —a partir del próximo miércoles, cuando se realice la última publicación— a los titulares o a las personas físicas o jurídicas que se consideren con derecho sobre las motos secuestradas.
Los interesados deberán presentarse en la sede ubicada en avenida Lafinur 1238, de 9 a 12, con DNI, título de propiedad, licencia de conducir, seguro y acta de infracción, a fin de regularizar la situación mediante el pago de la multa, los gastos de acarreo y la estadía. En caso de no hacerlo, se avanzará con la compactación conforme a la ordenanza vigente.
La secretaria Legal y Técnica, Estefanía Siracusa, explicó que se trata de un procedimiento administrativo que comenzó en marzo y que ahora ingresa en su etapa final.
“Se procederá a la destrucción de las motos, pero antes se cita a los propietarios. Hoy comenzó la publicación del primer edicto; serán tres publicaciones y, una vez finalizadas, los citados tendrán los días para comparecer ante la dirección de Tránsito con la documentación necesaria en caso de que quieran recuperar la moto”, señaló.
Según detalló la funcionaria, muchas de estas motos fueron retenidas por diferentes infracciones. En su momento, los propietarios fueron notificados para regularizar la situación y retirar el vehículo, pero en muchos casos “la gente no comparece ni paga la multa”.
El procedimiento se enmarca en una decisión del intendente Gastón Hissa, quien dispuso el traslado de los vehículos desde un depósito ubicado en el Paseo Ferroviario hacia el Centro de Disposición Final (CDF).
“Ese lugar generaba problemas de inseguridad e insalubridad para los vecinos, por lo que se decidió trasladarlos y completar el procedimiento que establece la normativa para avanzar hacia la compactación y destrucción”, indicó Siracusa.
A la par, adelantó que el proceso se extenderá progresivamente a otros depósitos municipales.
En ese marco, puntualizó que la publicación busca garantizar el derecho de defensa de los titulares. “Queremos cumplir con el derecho de las personas a presentarse. Esta es la última instancia que tienen. Una vez que se publique el último edicto, tendrán los días hábiles para reunir la documentación y acercarse”, precisó.
En caso de que no haya presentaciones, el Municipio avanzará con la destrucción, aunque previamente deberá contar con la autorización del Registro del Automotor.

